Información

¿Qué es SEOR?

La SEOR (Sociedad Española de Oncología Radioterápica) es una asociación de derecho privado, de carácter científico, sin ánimo de lucro que agrupa a más de 1000 facultativos especialistas españoles o extranjeros (incluyendo médicos en formación) cuyo trabajo se desarrolla fundamentalmente en el tratamiento del cáncer y otras enfermedades no neoplásicas, mediante el uso de las radiaciones ionizantes exclusivamente o asociada a otras modalidades terapéuticas (cirugía, quimioterapia, bio-fármacos).

Sus especialistas realizan su actividad clínica en el campo de la epidemiología, prevención, patogenia, clínica, diagnóstico, tratamiento y valoración pronóstica de las neoplasias, sobre todo del tratamiento basado en las radiaciones ionizantes.

Actualmente está estructurada en una Junta Directiva, y Grupos de Trabajo especializados en las diferentes áreas tumorales o técnicas específicas como la braquiterapia, así como el Campus Universitario en Oncología de formación en la especialidad, este también atiende la formación continuada a través de jornadas y cursos específicos dirigidos a especialistas.

El campo de investigación se desarrolla específicamente a través de los grupos de trabajo que participan en los diferentes protocolos de investigación y en colaboración estrecha con otros grupos nacionales. Por otro lado, otorga becas de formación y expresa los últimos avances a través de su congreso nacional y tiene acuerdos específicos de colaboración con las principales sociedades y asociaciones oncológicas nacionales y europeas.

Origen de la especialidad y breve historia de la Sociedad

El origen de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), anteriormente AERO (Asociación Española de Oncología y Radioterapia) hay que retrotraerlo a la década de los sesenta, en la que los especialistas dedicados a la aplicación de la radioterapia en pacientes oncológicos, fueron conscientes de que aunque provenientes de la Electroradiología (nombre oficial de la especialidad que agrupaba a todos los que se dedicaban a la Electrología y a las diversas ramas radiológicas: Radiodiagnóstico, Radioterapia y Medicina Nuclear), la actividad desarrollada tenía ya unas peculiaridades específicas, no suficientemente expresadas dentro de la electroradiología. Además la actividad clínica se fue circunscribiendo mayoritariamente al tratamiento de pacientes oncológicos, y algunas entidades benignas.

Historia de la Radiología

Etapa de la AERO como asociación filial de la SEREM

Se fue gestando de esta forma, una especialidad nueva, de orientación tecnológica y nosológica (esto último como, especialidad que se ocupa de una o varias enfermedades relacionadas, como ocurre con la oncología médica o la ya desaparecida tisiología), que amparase y tipificara el ejercicio profesional de estos especialistas dedicados al tratamiento del cáncer con radiaciones ionizantes y todos los aspectos diagnósticos y terapéuticos relacionados, para ello, apoyándose en el uso de las radiaciones, la oncología, la física y la radiobiología.

Ello obligó a plantear y llevar a cabo la escisión de la electrorradiología, volcados preferentemente en los aspectos diagnósticos de las radiaciones ionizantes y de los isótopos radiactivos. Durante la primavera de 1978 tuvieron lugar en Madrid varias reuniones de un grupo de especialistas dedicados al uso de la radioterapia como objetivo prioritario de su actividad dentro de la atención del paciente oncológico, además del uso de otras terapias asociadas para crear una nueva filial de la Sociedad Española de Electroradiología Médica (SEREM).

Ya entonces, destacan personas relevantes de la futura asociación, como los Dres. Otero, Lanzós, Solís, Gimeno Alfós, Ramos, Irigaray, Petschen, Mañas, de la Torre, Subías, o en etapas más posteriores los Dres. Pedraza, Biete, Calvo, Craven etc. que redactaron unos estatutos de la denominada en aquel momento, Asociación de Radioterapia y Oncología (AERO), filial de la SEREM. Estos fueron presentados a la Junta Directiva de la SEREM y se aprobaron el 2 de junio de 1978, aunque debiendo ser socio de la SEREM para poder ser socio de la AERO y estableciéndose la categoría de socios fundadores, numerarios, corresponsales, corporativos y de honor. Aunque hubo una contradicción, por la imposición de la SEREM, como señala el Dr. Biete, al especificar que tendrán la consideración de socios numerarios “los socios de la SEREM, médicos, físicos, químicos, biólogos y otros, con dedicación exclusiva oficial a la especialidad de Radioterapia y Oncología” ya que no existía como tal la especialidad de Oncología y Radioterapia.
Para apreciar los detalles de estos primeros tiempos, se puede consultar los capítulos del Libro blanco SEOR XXI, que referenciamos al final del escrito, y el libro conmemorativo de los 25 años de la AERO.

Tras el paso por una Comisión Gestora de la Asociación de Radioterapia y Oncología, Filial de la SEREM (compuesta por los siguientes miembros: Presidente, Dr. José Mª Irigaray y Secretario, Dr. Eduardo Lanzós siendo vocales, Dres. Ignacio Petschen, Fernando Solsona y Luis Gimeno Alfós) se celebra en Madrid, el 15 de diciembre de 1978, la elección de la Junta Fundacional de la AERO. Saliendo de presidente en esta primera junta el Dr. Otero, Vicepresidente el Profesor Martínez Morillo, Secretario el Profesor Lanzós. Como vocales los Dres. Irigaray, Millán (físico) y Hernández Prieto.
Comienza así su andadura la AERO, aunque dentro de la SEREM, el 12 de enero de 1979, se nombran como representantes de la Comisión Nacional de la Especialidad a los Dres. Hernández Prieto y Millán y se acuerda también la celebración de una reunión científica bianual (el futuro congreso de AERO) que no debe ser coincidente con los congresos de la SEREM. Se define los campos de acción de las especialidades médicas relacionadas con la Oncología tras reunión con la los representantes de la SEO (Sociedad Española de Oncología) y SEQUIO (Sociedad Española de Quimioterapia Oncológica). Se celebra el primer congreso de la AERO en Barcelona (organizado por el Profesor Martínez Morillo y Dr. Hernández Prieto y Presidente del Comité Científico, Dr I. Petschen) los días 12, 13 y 14 de Noviembre de 1982 en el Instituto de Higiene y Seguridad en el Trabajo, siendo el Dr. Subías el Presidente del Comité Organizador.

Bajo el auspicio de la AERO, el Dr. Petschen, realiza el primer estudio sobre la situación de la radioterapia en España, titulado “Plan Nacional de Servicios de Oncología Radioterápica” y es remitido al Insalud con la finalidad de corregir los graves déficits de equipamiento que padecía España. Hay una etapa transitoria de colaboración con la SEREM, participando en los congresos de ésta, como AERO, así en el congreso de Sevilla en 1985 y se diseña el logotipo clásico de la AERO con el “cangrejo con el tubo de Rx y el símbolo de la QT” utilizado en el III Congreso de la AERO, en Bilbao en 1986. Posteriormente este símbolo se cambia por el más geométrico que representa un colimador del acelerador.

Etapa de crecimiento y de camino hacia la independencia como Asociación científica oncológica

Posteriormente hay una etapa de búsqueda de mayor independencia de la AERO dentro de la SERAM (Sociedad Española de Radiología Médica, desapareciendo la electrorradiología, desapareciendo la SEREM). En 1987 participa la AERO en el primer libro blanco de la Oncología en España que promueve la FESEO (Federación Española de Sociedades Oncológicas), censándose 42 Servicios de Oncología Radioterápica en España.
Las desavenencias con la SERAM aumentan y se provoca una situación irreversible que hace que el Dr. Craven proponga y se refunde la nueva AERO, como sociedad científica independiente de la SERAM, con entidad jurídica independiente y así, en Alicante, en 1988, se celebra el último congreso de la AERO como filial de la SERAM.

Etapa de la AERO como asociación independiente

Será ya en Santiago, en 1989 cuando se celebra el I congreso de la nueva AERO, pero se conserva la numeración previa y se denomina V congreso.
Así ya, la nueva AERO, ha tenido un devenir con grandes logros y aglutinación de la ya especialidad de Oncología Radioterápica, agrupando hasta 600 socios, durante sus 27 años de historia y XIII congresos.
Durante este tiempo ha articulado la comunicación de avances científicos, el intercambio de especialistas y el crecimiento como especialidad, liderando los avances tecnológicos y clínicos recogidos en los sucesivos congresos e implantando su posición en Europa con miembros de la sociedad en los altos cargos de las sociedades científicas europeas y latinoamericanas. Su crecimiento en número de socios ha ido acompañando al crecimiento de los servicios, actualmente 119 entre centros públicos y privados, buena prueba de alta implantación en nuestra sociedad. También ha sido parte muy activa de la FESEO y de las respectivas sociedades autonómicas oncológicas.

Ya en el XII Congreso de la AERO, celebrado en Palmas de Gran Canarias en octubre de 2003, se elige como presidenta electa a la Dra. Ana Mañas, en cuyo programa proponía un cambio de rumbo de la AERO, modernizándose en su estructura y cambiando de nombre la Sociedad Científica, a tenor de las nuevas corrientes, que transformaban las antiguas asociaciones en Sociedades.

Etapa de la SEOR

Es nombrada presidente en octubre de 2005, durante el XIII Congreso de la AERO (último congreso de la AERO), celebrado en Cádiz (organizado por el Dr. Román y coincidiendo con la celebración del 25 aniversario de la AERO), y en Febrero de 2006 se celebra en el Palacio de Ferias de Madrid el I Euroforum Internacional de la AERO, durante el cual, en la asamblea general, con el orden del día del cambio de denominación de la sociedad de AERO a SEOR (Sociedad Española de Oncología Radioterápica) se vota favorablemente el cambio. Tras debate, el Dr. Herruzo, presidente electo y Presidente del Comité Organizador del próximo congreso, propone y se acepta, para dar continuidad a la historia de nuestra sociedad, denominar el próximo congreso como XIV Congreso Nacional de la SEOR, celebrado en octubre de 2007 en Málaga.

Durante estos últimos años, la sociedad ha experimentado un enorme cambio en su estructura, con la creación de una secretaría técnica permanente, coordinación de las actividades científicas y estructuración en Grupos de Trabajo por patologías que ha aglutinado la labor asistencial, docente e investigadora de los distintos especialistas dedicados a cada área específica, siendo más de 18 grupos, impulsando la elaboración de guías, libros de la especialidad, destacando la Guía de Braquiterapia (primer tratado de estas características) elaborado por el Grupo Español de Braquiterapia.

Otro hito importante de la sociedad ha sido la constitución de la Escuela Española de Oncología Radioterápica, constituida en Noviembre de 2008 por la Junta Directiva presidida por el Dr. Herruzo, durante el VI Congreso Nacional de la FESEO, celebrado en Madrid, y en la que la Dra. Alonso, como secretaria técnica y el Dr. Guedea impulsaron su desarrollo, estructurado un programa de formación coordinada y que recoge los aspectos básicos y avanzados de las distintas patologías y bases moleculares y radiobiológicas de la especialidad. Actualmente ha adquirido un rango de profesionalización semejante a la escuela de formación de la ESTRO, con la que mantiene intercambio de profesores y reconocimiento mutuo así como con Latinoamérica a través de su sociedad científica de ALATRO.

También ha sido importante la firma del convenio de colaboración entre SEOR y GICOR (Grupo de Investigación Clínica en Oncología Radioterápica), presidido entonces por el Profesor Calvo, que es un potente motor de la cooperación entre los grupos de Trabajo de la SEOR y el ya veterano grupo GICOR para potenciar la investigación en nuestra especialidad.

También, en el XV Congreso nacional de la SEOR, celebrado en Castellón, presidido por el Dr. Ferrer, se aprobó el nuevo Código Ético, adaptado a los nuevos tiempos y con la nueva estructura de la SEOR.

Ya en esta última etapa se ha publicado el primer Libro Blanco de la Oncología Radioterápica “Libro Blanco SEOR XXI” coordinado por el Dr. Herruzo y que ha sido órgano de comunicación con las autoridades sanitarias en las respectivas comunidades a las que se ha ido entregando personalmente por el Dr. Ramos.

También es importante la elaboración de un registro nacional del cáncer de próstata que ha llevado a la creación del registro nacional del cáncer desde la Oncología Radioterápica promovido por el Dr. Lopez Torrecilla.

Desde la Junta Directiva, se han desarrollado jornadas específicas sobre Gestión, como la denominada “Jornada Estratégica Dr. Camilo Veiras” o las organizadas por el Dr. Ramos. En ellas, se analizan y preparan a la sociedad para los nuevos y difíciles tiempos, de difícil relación con otras sociedades oncológicas que no reconocen el papel primordial y fundamental que ha tenido y sigue teniendo nuestra especialidad, desde sus orígenes, siendo la sociedad científica dedicada al tratamiento del cáncer más antigua de España, y que dificultan a veces, el adecuado desarrollo de la atención multidisciplinar, derecho y exigencia a las sociedades científicas implicadas en la atención de nuestros pacientes oncológicos.

Texto “Origen de la Especialidad y Breve Historia de la Sociedad”, elaborado por el Dr. Ismael Herruzo – Jefe Servicio Oncología Radioterápica del H.R.U. Málaga

Principios Éticos

DOCUMENTO APROBADO POR LA JUNTA DIRECTIVA Y RATIFICADO EN ASAMBLEA GENERAL – 12 DE DICIEMBRE DE 2002

Modificación presentada y ratificada en la asamblea general del 8 de Octubre de 2009 durante el XV Congreso Nacional de la SEOR en Castellón. 

PREÁMBULO

Un código de ética de una organización representa una norma, fundamentada en sus valores morales, de obligado cumplimiento para sus miembros. En España les corresponde por ley a las comisiones deontológicas de los Colegios Médicos de cada provincia asesorar a las respectivas Juntas Directivas sobre las cuestiones éticas que pudieran afectar a sus respectivos colegiados.

La Oncología Radioterápica es una especialidad médica hospitalaria de alta tecnología que trata pacientes con pronóstico habitualmente grave y se ve influenciada por la mayor parte de los problemas éticos de la medicina actual: la investigación básica y clínica, la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre, la precariedad en la distribución de recursos, las listas de espera, el respeto de la autonomía del paciente, el consentimiento informado sobre los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, la ponderación del riesgo versus el beneficio de cada opción, el advenimiento de nuevos procedimientos técnicos  cada vez más complejos y caros, y, en fin, todos los dilemas que se plantean durante los tratamientos paliativos o durante  la asistencia a pacientes terminales. Y todo esto en un mundo muy intercomunicado y con profundos problemas y desigualdades sociales, donde se presentan situaciones habituales en el ejercicio de la especialidad que originan cuestiones deontológicas de gran complejidad. Ello unido, a la cada vez más frecuente asociación de tratamientos farmacológicos que modifican la respuesta a la irradiación y que hacen que los posibles efectos secundarios de los tratamientos sean difíciles de predecir su causalidad.

La SEOR intenta con el presente documento hacer públicos los valores éticos generales que rigen la conducta de sus miembros que se sustentan sobre los principios  de la Ética. No se trata de ningún código normativo, que establezca la actuación correcta ante cada situación conflictiva en el marco coercitivo de una ética de mínimos. La SEOR está formada por especialistas que han acreditado su solvencia profesional como condición para su admisión y entiende por ello que basta la manifestación de unos principios, forzosamente amplios, generales y aún quizá confusos, como manifestación de una voluntad, de una tendencia hacia el buen hacer, hacia una quizá utópica ética de máximos. Por ello, nada más lejos de la finalidad de este documento que establecer ni un codicilo de normas ni legislaciones. Se trata tan sólo de una propuesta, como el Camino de Santiago, nebulosa tenue que guía sólo a quien quiere verla.  

La primera versión de esta declaración ha sido redactada como documento de trabajo por la Comisión Deontológica que la AERO (actual SEOR) ha constituido cumpliendo lo aprobado por la Asamblea General. Esta Comisión tiene como finalidad exclusiva alentar actividades que fomenten el análisis de los conflictos éticos del ejercicio de la especialidad y asesorar a la Junta Directiva sobre ellos, para que ésta a su vez pueda ejercer las labores de orientación, guía, consejo, defensa y peritaje que estatutariamente le corresponden. También recoge el testimonio dejado por nuestros predecesores en  especialidad, y las reflexiones sobre los datos aportados por los códigos éticos y deontológicos de otras Asociaciones, ASTRO, Consejo General de los Colegios de Médicos de España, los distintos Colegios de Médicos locales, el documento de la Comisión de Londres de 1959 y el de la OMS de 1947. Y facilita el compromiso adquirido con los Reales Decretos de Control de Calidad de nuestra especialidad (RD1566/1998) y de Justificación del uso de las Radiaciones Ionizantes (RD 815/2001, de 13 de julio, BOE 24 julio 2001).

El ideario ético de una asociación es un signo de la condición moral de cada uno de sus miembros y sólo tiene valor, en definitiva, en función del propósito que todos sus miembros formulan de cumplirlo.

PRINCIPIOS ÉTICOS

Los oncólogos radioterapeutas procurarán, velarán, harán cuanto esté en su mano por:

  1. Principio fundamental: la prioridad es el paciente, nunca abandonarlo.  Salvaguardar la dignidad, la calidad de vida, los derechos, los intereses, la intimidad y las confidencias de sus pacientes y hacer partícipes de esta actitud a todos los miembros de su equipo asistencial. Evitar el llamado “encarnizamiento terapéutico” consistente en tratamientos inútiles sea por su ineficacia, sea por su falta de necesidad, sea por la situación terminal del paciente. En el otro extremo, no abandonar nunca, bajo ningún concepto, el paciente, excepto si él decidiera prescindir de las atenciones del oncólogo radioterapeuta en ejercicio de su autonomía capaz. 
  2. Comunicarse con el paciente.  Informar a los pacientes sobre su enfermedad, tratamiento, alternativas y riesgos, procurando establecer un proceso de comunicación que facilite un punto de vista común en relación con las metas del tratamiento, los riesgos y las alternativas terapéuticas, y sea el fundamento del consentimiento preceptivo.
  3. La historia clínica. Confeccionar con veracidad y custodiar con rigor toda la documentación de sus pacientes.
  4. Calidad profesional.  Poner toda su capacidad y diligencia en el cuidado de sus pacientes, formulando y siguiendo protocolos basados en la evidencia clínica o estado del arte. Mantener actualizados  sus conocimientos y habilidades personales mediante el estudio y la formación continuada. Consultar a otros especialistas cuando el caso lo requiera. 
  5. Los medios materiales y humanos. Instar a la dirección correspondiente las inversiones necesarias para la adecuación de los medios humanos, de espacio y técnicos al desarrollo de la especialidad, evitando tanto la admisión de profesionales sin las debidas credenciales como la utilización de medios o estructuras obsoletos, llegando, si fuera menester, a ponerlo en conocimiento de las autoridades sanitarias competentes.
  6. Racionamiento de prestaciones. Listas de espera. En caso de listas de espera o racionamiento de las prestaciones, establecer previamente y con claridad los criterios de prioridad que las rigen. Además deberá advertir a la dirección de la institución por todos los medios a su alcance y a todos los miembros de su equipo, que todo retraso en el inicio del tratamiento, aparte de los pésimos efectos psicológicos sobre el paciente y sus familiares, redunda en una reducción de la posibilidad de obtener el beneficio deseado.  En caso de negligencia o abulia de las autoridades correspondientes ante conflictos de esta naturaleza podrá solicitarse la ayuda de la Junta Directiva de la SEOR para denunciar la situación ante las autoridades correspondientes. El primer deber del especialista, obviamente es optimizar el rendimiento de su equipo según las recomendaciones de la SEOR sobre estándares asistenciales mínimos. 
  7. Honorarios. Implicaciones económicas. En los casos en los que la gestión económica estuviera dentro de su incumbencia, evitar los honorarios excesivos, dando siempre la mejor atención al paciente, independientemente de su situación socio-económica. No inmiscuirse en situaciones en las que puedan producirse conflictos de intereses o implicaciones económicas personales relacionadas con las decisiones clínicas que pudieran socavar su independencia. Tener en cuenta el criterio coste-beneficio en la indicación terapéutica, intentando reducir el gasto tanto en el ámbito público, como en el mutual, como en el privado. Siempre debe regir el criterio de optimización del equipo humano, técnico y de espacio.
  8. Novedades farmacológicas y técnicas. Ensayos clínicos. Valorar con prudencia las novedades que constantemente llegan a los medios de comunicación, comprobando su fundamento y evidencias antes de aplicarlas a sus pacientes. Evitar introducir pacientes en ensayos clínicos que no estén correctamente diseñados o en los que el radioterapeuta crea fundadamente que una de las ramas puede ser menos efectiva para el paciente. Informar al paciente de la naturaleza, duración y propósito del ensayo, sus métodos, expectativas y posibles inconvenientes o riesgos. En cualquier caso, dada la estricta legislación sobre este tema existente en España, y la definición de estructura y funciones de los Comités Éticos de Ensayos Clínicos, existen hoy garantías suficientes para poder realizar ensayos clínicos en los hospitales españoles ajustándose a lo legislado.
  9. Malpraxis. Comunicar a la Junta Directiva de la SEOR, sin perjuicio de a otras autoridades competentes, las actuaciones profesionales, reiterada y manifiestamente incorrectas de compañeros de especialidad, o los casos de fraude o intrusismo profesional de personas no cualificadas, después de haberlo advertido al interesado.
  10. Estilo de las relaciones entre los oncólogos radioterapeutas. Las relaciones entre los especialistas se basarán en el diálogo y el mutuo respeto, facilitando información clara y completa de cualquier paciente que consultara a otro especialista.
  11. Docencia. Transmitir todos los conocimientos científicos a los discípulos sin esperar nada a cambio, ni consentir en utilizarlos para suplir la carencia de especialistas graduados.
  12. Publicidad. Someter cualquier publicidad personal a las normas deontológicas de su propio Colegio y del Consejo General de Colegios de Médicos.  Presentar a la comunidad científica cualquier novedad descubierta y someterse a su auditoría previamente a su comunicación pública. Evitar abrir inciertas expectativas a los pacientes con la oferta de tratamientos de eficacia no probada. Evitar comparaciones peyorativas para otros compañeros o instituciones en medios públicos, sobre todo cuando de ellas pudiera desprenderse un beneficio propio.
  13. Salud comunitaria. Participar en las actividades científicas y comunitarias de la lucha contra el cáncer colaborando en la medida de lo posible con las otras sociedades científicas federadas (FESEO) y en las asociaciones altruistas de voluntarios.
  14. Protección a los asociados. La SEOR protegerá con los medios a su alcance a cualquier asociado que fuera perseguido o perjudicado por el cumplimiento de los anteriores principios éticos. Por otro lado, la SEOR instará a las autoridades sanitarias correspondientes la debida dotación profesional e instrumental de los servicios de oncología radioterápica.

Presentado a la Asamblea de la AERO por los Miembros de la Comisión Deontológica:

Gregorio Aragón de la Cruz, Miquel Macià, Camilo Veiras i Jordi Craven-Bartle

Presentado a la Asamblea General de la SEOR por los miembros de la Comisión Deontológica:

Jordi Craven-Bartle, Miquel Macià e Ismael Herruzo